miércoles, 24 de agosto de 2016

PACMA emprende #MisionAbolicion

Partido Animalista Español
 emprende #MisionAbolicion
El Partido Animalista Español (PACMA) publicó hace unos días, un vídeo en el que denuncia el maltrato y la crueldad que sufren los animales que son usados en las “becerradas” en España. El vídeo ha causado gran indignación en las redes sociales por lo fuerte de sus imágenes.


PACMA asegura en un comunicado, nunca haber visto “tanta crueldad en un festejo taurino”. El vídeo  fue grabado en la localidad toledana de Valmojado, donde se acostumbra hacer estas “becerradas”, en ellas participan becerros de menos de dos años, que muchas veces no han sido ni destetados de la madre. Algunos de ellos, como el que aparece en el vídeo, ni siquiera dominan del todo el caminar, lo que provoca que caigan de bruces una y otra vez.
Apenas tienen cuernos, pero son lidiados, pinchados y estoqueados por cuanto pueblerino quiera participar, para dar un espectáculo de sufrimiento y humillación de un animal indefenso a todos los asistentes que acompañan de risas y aplausos esta atrocidad.

Para el Partido Animalista, este tipo de festejos ensombrecen la imagen de España, porque el país se está convirtiendo en la imagen representativa del maltrato animal en Europa. Por esta razón, está convocando a una manifestación programada para el 10 de septiembre en la Plaza Puerta del Sol en Madrid. Algunas otras localidades de España se unirán con otras manifestaciones en los días subsecuentes. PACMA aspira a que esta protesta se convierta en "la mayor manifestación antitaurina que se haya hecho en nuestro país", y que sea la presión que hace falta para que los políticos tomen por fin la decisión de abolir estas crueles prácticas con los animales.

Para afiliarte, donar o firmar la petición puedes entrar a: 


*Las siguientes imágenes pueden herir su sensibilidad






martes, 16 de agosto de 2016

Chef Nico Mejía

Experiencia 21Chefs 
 Sibarita Masters
El quinto evento de la gira nacional Experiencia Sibarita Masters 2016 de 21Chefs®, patrocinada por Jaguar Land Rover, se llevó a cabo en Guadalajara. Abrazados por el lujo y el exquisito gusto que caracteriza a estos eventos, los invitados tuvieron la oportunidad de disfrutar no sólo de las delicias culinarias del Chef Nico Mejía del restaurante Cortez, sino que fueron testigos de su simpatía y de la pasión con la que se refiere a la Cocina Colimota.


Acompañaron al distinguido Chef la Sommelier Claudia Urióstegui,  Gerente Regional Occidente de Monte Xanic, la bodega vinícola mexicana con mayor infraestructura tecnológica en México, quien presentó  una selección exclusiva de etiquetas esta casa. También estuvo presente el experimentado Maestro Cortador Jesús Antonio Trinidad, Jefe de Maestros cortadores de 10 Vetas Sierra Mayor en México. El maestro impartió un taller sobre los deliciosos jamones ibéricos de la bodega Jabugo curados en la Sierra de Huelva para 10 Vetas.

Claudia Nájera, Directora General de 21Chefs, nos habló de la razón de ser de los eventos que organizan, en los cuales ofrecen el prestigio de un selecto grupo de chefs, quienes tomados de la mano de marcas de lujo pueden dar una experiencia diferente a sus invitados. Invitados que  a pesar de tener la oportunidad de ir a comer a infinidad de restaurantes, con infinidad de chefs diferentes,  pocas veces pueden tener esa cercanía con ellos. En los talleres vivenciales de 21Chefs se sienten como parte de la familia, comparten la cocina con el Chef, la Sommelier y en este caso, el Maestro cortador, quienes abren su espacio,  su corazón y sus raíces para traer lo mejor de la gastronomía y los vinos mexicanos.



Por su parte el Chef Nico Mejía habló un poco de su trayectoria y trabajo. Hizo girar la atención a la tierra que lo vio crecer, y a la cual se ha propuesto llevar a lo alto de la gastronomía  mexicana. Mejía habla de Colima y de la cocina de su madre con la misma pasión y con el mismo amor. Apegado a sus raíces deleitó a los invitados con su ya tradicional tostada de pozole seco, una exótica tostada de erizo y almeja, y como postre un dulce de manzana de coco.

Para Nico Mejía su participación en este evento significa: “Una muy grata experiencia, en verdad  me siento galardonado  de que me consideren invitar a un evento como es 21 Chefs Sibarita Masters,  y más en una casa como lo es Land Rover y Jaguar, creo que es  un lugar en donde todos queremos estar. Es ideal como posicionamiento de marca para nosotros”.

Los presentes en el evento  quedaron con la grata impresión de ver a Nico cocinar desde su casa. La manera en que habla, la manera en la que se expresa de su tierra y de los sabores típicos de su infancia,  de esos sabores que su madre aún acostumbra poner sobre la mesa, transformando con esos detalles  esta experiencia en algo muy personal.

Mejía afirma que para Cortez, ese principio de amor a las raíces lo tiene bien definido desde sus inicios. Ofreciendo una cocina mexicana con un toque contemporáneo, que al final lo que busca es revivir esa experiencia intima que nos relaciona con nuestros orígenes, la que nos lleva a no olvidarnos quiénes somos,  ni  a perder el sentido de dónde estamos. Cortez es ese intermedio de conexión entre lo que está pasando actualmente en la gastronomía mundial y lo que son nuestras bases en la gastronomía mexicana.

El restaurante Cortez abrirá de nuevo sus puertas en abril o mayo del año 2017,  con el Chef Nico Mejía al frente y con unas instalaciones totalmente renovadas, muy ad hoc a lo que la sociedad tapatía espera, sin embargo Nico promete una cocina más real, más cruda, una cocina “más hacia nosotros”. Asegura que le llevó muchos años entender su tipo de cocina, se siente afortunado porque no todos los Chefs pueden hacer lo que quieren hacer.

Nico se adentra en un recorrido gastronómico,  cual nómada pasará de un lugar a otro para volver en unos meses a impregnar su cocina con los tesoros del viaje. Sal de mar, mangos, limones,  cocos  y todas las delicias que logren fusionar lo cosmopolita de un ambiente con lo típico de la gastronomía mexicana, con todo aquello que emerja de sus raíces y de la tierra. Su tierra.




jueves, 11 de agosto de 2016

Cazafantasmas 2016

 Les  perdono la osadía
Voy a comenzar esta nota pidiendo una disculpa a los Ghostbusters originales: Bill Murray, Dan Aykroyd, Harold Ramis (q.e.p.d.) y Ernie Hudson, así también al director Ivan Reitman y a la parte de guionistas que les toca a Dan Aykroyd, Harold Ramis y Rick Moranis. Gracias a ellos y al resto del elenco en 1984 tuvimos una película maravillosa que siempre será imposible de superar.

Confieso que yo era una de las férreas detractoras del reboot de esta cinta, me presenté a la premier con la espada al ristre y nada. Confieso que no podía dejar de reírme. Es imposible dejar de hacer comparaciones y en este caso las chicas siempre llevarán las de perder, pero creo que podemos verla (si lo intentamos siquiera) con buenos ojos.

Aunque oficialmente esto es un reboot, no deja de tener toques de remake, no se pueden pasar por alto tantos detalles y objetos maravillosos, ya que dejaría de ser Cazafantasmas, y entonces sí no tendría nada de dónde agarrarse. Que si las mochilas, que si el auto, que si los uniformes, que si el cuartel, que si la personalidad o el carisma… ¡olvídelo!, es imposible desligar una de otra, pero tampoco está para verla arder en la hoguera. Y mire que se lo digo yo que llevaba los cerillos en la bolsa.

Erin Gilbert (Kristen Wiig) es una física cuántica estrenando una nueva plaza en la universidad de Columbia en Nueva York, todavía no termina de instalarse en su nuevo puesto cuando sale a la luz un libro que escribió junto con su amiga de la universidad Abby Yates (Melissa McCarthy), en el que afirman la existencia de  los fantasmas. Yates ahora trabaja con la ingeniera Jillian Holtzman (Kate McKinnon), pero al comenzar a aparecer fantasmas por la ciudad, Gilbert decide unirse a ellas para hacer frente a la amenaza. Más adelante se unirá al equipo Paty Tolan (Leslie Jones), una exempleada del metro y Kevin (Chris Hemsworth), a quien  contratan como recepcionista.

Si nos vamos por partes le diré que sí, en efecto hay notorias diferencias a nivel argumental y obviamente a nivel actoral. No soy para nada fan de ninguna de ellas, al menos no de las dos principales  Kristen Wiig y  Melissa McCarthy, pero no fue necesario que se convirtieran en algo maravilloso para resultar agradables. McCarthy bajó su nivel escatológico lo cual agradezco. De las cuatro me gustó más la actuación de Kate McKinnon  (Saturday Night Live).

Estamos en temporada de sexismo, machismo y feminismo extremo, y justo acabo de decir que hay cosas a las que no debemos darle demasiada importancia. En este caso tal vez por razones de nostalgia me hubiera venido mejor que una mujer viniera a ocupar el lugar del fallecido Harold Ramis, no que se cambiara todo el elenco a femenino. Y aunque casi me atrevo a asegurar que quienes rechazan esta cinta no lo hacen exclusivamente por razones misóginas, no creo que el rechazo se deba a que los hombres quieran ver a las mujeres en la cocina en vez de andar persiguiendo ectoplasma verdoso por Manhattan, sino que en verdad pesa la memoria de estos personajes.

Paul Feig (The Hate, Spy, Bridesmaids) dirige y escribe, acompañado en el guion por Katie Dippold (The Hate);  aunque es imposible que escondan su embeleso por McCarthy, cuidaron los detalles que tuvieron para hacer honor al elenco original. Cada momento significó una sonrisa para todos en la sala. Es como si estuvieran dando su aprobación para esta barbaridad. La banda sonora de Theodore Shapiro le viene bien, me faltó más Ghostbusters versión original, pero se la perdono. A los efectos especiales  se les nota la evolución tecnológica, los fantasmas están de súper lujo, se saturan en la recta final de la película, pero no reniegue tanto por eso, ahora sí que, relájese y disfrútelos.

Como buena amante de los bellos cuerpos masculinos le diré que estaba muy indignada porque le dieran a Chris Hemsworth el papel políticamente incorrecto de la “rubia estúpida” (perdón pero así se solía decir), sin embargo, mi adorado Thor salió bien librado en su faceta de comediante, por un momento pensé que no podría vivir sin su peróxido,  sus largas extensiones y su musculoso torso pero no fue así.

Como pero le pongo tache a su momento emotivo y el toque feminazi en la batalla contra el gran ente maligno. Al final, y siempre y cuando dejemos de compararla con la versión original, puedo decir que Cazafantasmas 2016 es una película muy entretenida, con muy buenos efectos especiales, llena de momentos de nostalgia que todos van a adorar, y sí, porque no decirlo, está llena de un humor muy feminista.  Yo le perdoné la osadía. Así que no compare, déjese llevar por una nueva historia y no abandone la sala hasta el final que tiene escena post créditos.






lunes, 8 de agosto de 2016

Sexismo en el Lenguaje

Lenguaje Políticamente Correcto
Vs
Comportamiento Políticamente Correcto
Ligado a lo que es el feminismo radical, nos llega como un efecto colateral la monserga que está resultando  lo que es “Políticamente Correcto”. El pleito de las feministas, y no se diga de las feministas radicales, tiene que ver con el sexismo en el lenguaje, aunque lo políticamente correcto abarca muchas cosas más. Así que vamos a desmenuzar, al menos de manera parcial, este problema social que nace de una noble intención, pero que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza…y de oídos.

Comencemos con la definición, en esto de los debates siempre es de vital importancia unificar los conceptos, para asegurarnos de estar hablando de la misma cosa, por aquello de que no nos vayan a linchar. Y aquí, justo en la definición, nos topamos con el primer problema.
La definición al concepto no existe en el diccionario de la RAE, existe políticamente,  y correcto por separado, cosa que no nos sirve de mucho para este fin; pero cuando nos enteramos que Darío Villanueva, director del Diccionario de la Real Academia Española, ha dejado muy claro que la RAE nunca hará un diccionario políticamente correcto, una luz brilla en el horizonte. Aunque sabemos que la RAE no está libre de todo pecado, me complace saber que Don Darío Villanueva y yo estamos de acuerdo en algo: "las palabras sirven para requebrar, seducir, honrar, pero sirven también para insultar, ser injustos y canallas". "No tiene sentido un diccionario sólo con las palabras bonitas; deben estar todas las que existen"

Cuando una lógica de este tamaño  te aplasta, lo mejor es quedarse calladito y sin moverse, pero prometí una definición y se las voy a dar. Para Wikipedia, “Políticamente Correcto” es un concepto utilizado para describir lenguaje, ideas políticas o comportamientos con los que se procura MINIMIZAR la posibilidad de ofensa hacia grupos étnicos, culturales o religiosos. Minimizar la posibilidad de ofensa,  no se refiere a la eliminación de la ofensa en sí.  ¿Estamos?

Cambiar nuestro lenguaje no significa cambiar de ideas, de actitud y mucho menos de comportamiento. Dígame usted, ¿para qué carambas queremos un racista, pederasta, asesino, terrorista, violador, machista, o el imbécil (o “imbécila”) que guste,  siendo políticamente correcto? ¡Para nada! No necesitamos recibir el veneno envuelto en algodones rosas, o un puñal, o una bomba con un toque de poesía.

La corrección política promueve la igualdad sin hacer reparos en razas, cultura, sexo, religión, orientación sexual y muchos etcéteras más, lo cual es magnífico. Estoy en total acuerdo con PROMOVER la igualdad, pero condeno el hecho de que promover la igualdad se convierta en una cacería de brujas (o brujos).

Como bien dice mi madre, y mi abuela, y mi bisabuela antes que ella, “el que busca encuentra”. Si alguien quiere encontrar sexismo en el fondo del mar, en el fondo del mar estaremos plagados de él. Yo ya no sé qué es lo peor que vive en nuestro subconsciente, si el sexismo  o el fantasma de él. Volviendo a mi filosofía genética, le diré: no busque moros con tranchete, tal vez usted es más sexista o más políticamente incorrecto que la persona que está señalando como tal, asegúrese de que no sea así antes de señalar a alguien.

Algunos movimientos feministas de unas cuantas décadas atrás, consideraron que los títulos reflejaban discriminación contra la mujer. Es por eso que hoy somos torturados fonéticamente con palabras como: presidenta, estudianta, jueza, médica, ministra y hasta el infinito. Lo admito, estoy exagerando; estoy siendo irónica y sarcástica, pero es con buenas intenciones.


Tal vez hay un poco, o un mucho de inseguridad en mí, tal vez soy más sumisa o más ciega a la discriminación que  los títulos  puedan ejercer en mi persona. Por otro lado, estoy convencida de que puedo tener la capacidad de insultar y hacer notar mi odio hacia la humanidad utilizando palabras políticamente correctas, como sexoservidora en lugar de puta, con capacidades diferentes, en lugar de inválida o discapacitada, afroamericana en lugar de negra. Recordemos que la intención no cambia, lo que nos están forzando a cambiar son las palabras, no la actitud.

Si vemos las cosas, o si al menos intentamos verlas de una manera justa, nos saltaría a la vista quiénes son más sexistas, y siento decirle que somos nosotros, las mujeres, la que tenemos ese problema. Apenas uno que otro hombre comienza a renegar por los nuevos roles de los sexos, y lo hacen por el impacto mediático que todo esto ha tenido, porque de otra manera ni se enteran. Es algo que los tiene muy sin pendiente.

Le voy a poner un ejemplo muy reciente, ¿recuerda usted el escándalo desatado por el espectacular que hacía promoción a la película X Men Apocalypse?  ¿Recuerda si algún hombre antes de eso se quejó de la violencia contra los hombres que transmitía el personaje de Mystique? ¡Claro que no! La 20th Century Fox, ni ninguna otra compañía cinematográfica, se tuvo que disculpar antes porque alguno de sus personajes femeninos incitara a la violencia de género, y mire que cada vez son más las mujeres que patean traseros masculinos en la pantalla. 

Ningún hombre, macho, masculino ha  iniciando  una protesta porque no pudo acceder a un trabajo en donde sólo contrataban mujeres, tampoco han manifestado  indignación porque no existe el masculino de alguna palabra. Y con esto no quiero desvirtuar el movimiento que pretende dotarnos de un lenguaje no sexista, sólo quiero hacer hincapié en que estamos rayando en lo absurdo. 


La equidad de género tiene dos sentidos. Si vamos a abogar por ella, debemos incluir a los dos géneros. ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a llevar esa equidad? Chicas, esto es un arma de doble filo y estamos a punto de apuñalarnos con ella.
“Ten cuidado con lo que deseas porque se puede hacer realidad”. Y conste que no estoy negando todo lo bueno que puede venir si todos nos comportamos y expresamos de una manara políticamente correcta. Con todo y que añoro ese característico humor de los mexicanos, que sí, lo reconozco, era muy cruel, más no era mal intencionado. Reconozco también que existe el sexismo en muchos sectores culturales, pero recordemos que hombres y mujeres somos diferentes y nos gustan cosas diferentes. Aceptemos el hecho de que veremos películas sexistas, leeremos libros sexistas, tendremos esculturas, o cualquier manifestación artística que se le ocurra con una inclinación sexista; y sexista puede ser femenino o masculino. Eso es parte de la libertad de expresión.


Si yo puedo babear y tener sueños eróticos con cada escena que Chris Hemsworth,  Jason Statham o Hugh Jackman se quitan la camisa en una película, ¿por qué los caballeros no pueden hacer lo propio con Charlize Theron, Margot Robbie y Alicia Vikander? ¿Se imaginan al nuevo Tarzan, Alexander Skarsgård,  hablando del sexismo en Hollywood al igual que Jenifer Aniston? ¿Lo pueden imaginar ofendido por ser visto como un objeto sexual? Ya quisiera yo que fuera MI objeto sexual. La vida es tan injusta.

Hay una delgada línea que divide lo políticamente incorrecto de una broma, lo políticamente incorrecto de la libertad de expresión, lo políticamente incorrecto de la hipersensibilidad, la intolerancia y el prejuicio cultural. Confundirse es muy fácil.  Estamos intentando corregir un daño ancestral, pero lo estamos convirtiendo en un nuevo maniqueísmo. Estamos siendo no sólo absurdos (as), sino injustos (as), porque resulta que el mal siempre está en otros (as) y no en mí. Yo te señalo. Yo estoy bien. "El infierno son los otros", decía Jean Paul Sartre. ¿Están listos (as) para ser señalados (as)? ¿Están todos y todas libres de pecado?

No conviertan la expresión verbal en un autoengaño, y les repito, no busquen problemas en donde no los hay. Están despertando una conciencia que quiere hacer daño, una conciencia que se pone en guardia porque un adjetivo no tiene una “a” al final, están en guerra porque existen palabras asexuadas.

El lenguaje nos condujo a la evolución, el lenguaje tiene una parte importantísima en nuestro funcionamiento cerebral, el lenguaje nos separa de las razas animales. El lenguaje nos da conocimiento y nos permite trasmitirlo.  El lenguaje abarca todas las cosas buenas y malas del mundo, porque es necesario nombrar y comprender cada una de ellas, el lenguaje tiene un gran poder. Encaminemos ese poder por el buen camino.